Cómo soldar con TIG (paso a paso)

Soldar con TIG es una técnica de soldadura muy precisa y versátil que se utiliza para unir metales de diferentes tipos y grosores. A continuación te vamos a explicar paso a paso todos los detalles para que puedas soldar con TIG de manera eficiente y segura.

Paso 1: Elige el electrodo adecuado

El primer paso para soldar con TIG es elegir el electrodo adecuado. Si estás trabajando con aluminio, la mejor opción es una varilla de tungsteno puro. Sin embargo, existen diferentes aleaciones de tungsteno que se pueden utilizar para soldar diferentes tipos de metales. Es importante elegir el electrodo adecuado para garantizar una soldadura de calidad.

Paso 2: Triturar el electrodo

Una vez que hayas elegido el electrodo adecuado, es importante triturarlo para obtener una punta puntiaguda o redondeada. Esto ayudará a que el arco sea más pequeño y controlado, lo que resultará en una soldadura más precisa.

Paso 3: Inserta el electrodo en su pinza

La punta del electrodo debe ser de aproximadamente 1/4 cm de distancia de la vaina protectora. Es importante asegurarse de que el electrodo esté bien sujeto en la pinza para evitar accidentes.

Paso 4: Selecciona los ajustes

Antes de comenzar a soldar, es importante seleccionar los ajustes adecuados en tu máquina de soldar TIG. Estos ajustes pueden variar según el tipo de metal que estés soldando, el grosor de la pieza y otros factores. Es importante revisar el manual de tu máquina de soldar o consultar con un especialista para asegurarte de que estás utilizando los ajustes correctos.

Paso 5: Comienza a soldar

Una vez que hayas seleccionado los ajustes adecuados, puedes comenzar a soldar. Es importante mantener una buena postura y una técnica de soldadura adecuada para garantizar una soldadura de calidad. También es importante prestar atención a la protección contra el calor y el humo para evitar lesiones.

Cabe señalar que el electrodo debe mantenerse a una distancia de aproximadamente 3 centímetros del metal. Nunca debes tocar el metal con el electrodo, ya que esto puede causar que el aluminio fundido salte sobre el electrodo. Si esto ocurre, apaga inmediatamente el soldador y retira la varilla de tungsteno para triturarla de nuevo.

Una vez que tengas el electrodo en posición, presiona el pedal para añadir corriente y calor al metal de manera rápida. La idea es calentar el metal de manera rápida para iniciar el baño de fusión. Sabrás que ha funcionado cuando el metal se vuelva fluido.

Comienza soldando en un borde y una vez que tengas el baño de fusión formado, coloca el electrodo en contacto con ella. Es importante tener cuidado de no calentar el metal por demasiado tiempo ya que esto puede causar que se deforme.

Para soldar piezas grandes, puedes utilizar pinzas para sujetar la pieza y así poder realizar soldaduras de cordones largos. Además, una vez que hayas iniciado el baño de fusión, puedes liberar un poco el pedal para controlar la cantidad de calor y corriente que se aplica al metal.

Es importante tener en cuenta que las soldaduras tienden a contraerse mientras se enfrían, por lo que es recomendable alternar los lados para evitar deformaciones en el metal.

Con estos consejos y un poco de práctica, estarás soldando como un profesional en poco tiempo.